¿No es más fácil parar?
Abandonar... esa dulce tentación epicúrea de la Nada.
La lenta e ignorante muerte en el desconocimiento.
Esa falsa idea de felicidad que te atrae a la irracionalidad, que aleja a tu conciencia de la, a veces, triste y severa sinceridad de la realidad.
Teresa Ángela
Quizá lo que imaginamos, lo que solo existe para nosotros, la fantasía, la idea de la felicidad, que no la felicidad misma, es lo que nos permite soportar la triste y severa realidad, como tú dices.
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